Me pidió mi sobrino, Modestino (hijo), si podía escribirle algunas anédotas de su padre, jóven, y como a mí también me gustaría poder recordarlo así, joven y jovial, voy a aceptar el convite pero incorporando a ese gran amigo, en realidad un hermano, a este sitio destinado a los personajes inolvidables de mi vida, y en el que sin lugar a dudas, tiene bien ganado un lugar que su estado de salud actual de ninguna manera puede hacernos olvidar.-
Modestino Enrique Agustín Pizarro Miguens también forma parte de esa ya vasta generación de amigos que provenimos del año 1943, aunque es unos meses mayor que yo, lo cual le permitió cursar todos sus estudios un año antes y en colegios diferentes a los míos, de manera que recién le conocí cuando se puso de novio con mi hermana Lía, allá por los 14 ó 15 años de ambos, y desde entonces hemos permanecido cerca, a lo largo de más de cincuenta años, sobre todo en los momentos en que más necesité de un consejo o de una compañía, en que siempre aparecía. totalmente bien dispuesto, aunque luego las distancias no nos permitieran un trato más cotidiano.-
No pertenecíamos a los mismos grupos de amigos, de los que siempre tuvo a montones, no obstante lo cual nuestro cercano parentesco político hacía que indistintamente cada uno de nosotros, eventualmente, tomara contacto con alguno de los amigos del otro. Así pude apreciar el enorme cariño que durante todo este tiempo le han dispensado sus amigos de siempre, esos que él conociera en el colegio, o en una cancha de rugby, o en donde fuese, ya que luego de esos primeros encuentros nos dispensaba a todos su trato cordial, ameno, abierto y sincero, fruto de considerar a la amistad como un valor primordial y permanente, más allá de los avatares por donde pudiera llevarnos la vida.-
Así era -según decían- su padre, también como él Modestino Pizarro Miguens, quien falleciera muy prematuramente, dejándolo en plena adolescencia sin ese referente preferencial que tenemos en la vida los varones, obligándolo a tener que encarar sólo, desde entonces, la toma de todas las decisiones importantes de su vida.....y no lo hizo nada mal. Recuerdo perfectamente bien como se enteró de aquella triste y sorprendente noticia.-
Modestino era un tipo formidable pero, a mi modo de ver las cosas desde la óptica religiosa a la cual por entonces adhería con fervoroso entusiasmo, se estaba perdiendo de participar de ese mundo tan maravilloso que a mí me había tentado y deslumbrado. De tal modo, tras mucha insistencia de mi parte logré que se inscribiera en uno de los Cursillos de la Cristiandad que periódicamente se impartían con singular éxito, a uno de los cuales yo ya había asistido, y hacia allá partió. El día domingo en que finalizaban las jornadas del encuentro, todos los "veteranos" volvíamos al lugar para reunirnos con "los nuevos" y así poder darles una cálida bienvenida, y allí lo encontré, radiante y totalmente transportado, de modo que envueltos en esa alegría contagiosa que tiene la felicidad cuando es completa, regresamos. ¡ Pero que poco le duró !!
Es que al llegar a su casa, en la puerta de entrada le esperaban las desgraciadas noticias sobre el accidente cardio-vascular que poco rato antes padeciera su padre, y allí mismo en el hall de entrada del edificio de la calle French, se puso de rodillas y con los brazos en cruz comenzó a rogarle a Dios por la vida de su padre, mientras nosotros, tremendamente conmovidos, no atinábamos a hacer nada. Mas todo fue en vano y aquella felicidad con la que llegamos al departamento se esfumó repentínamente. Desde aquel aciago día, claro está, nunca más procuré que volviese al seno de una religión que si bien respetó y en la que permitió fueran educados sus tres hijos, sin embargo nunca más practicó, ya que debería sentir que algo importante le habían birlado a escondidas, mientras a él lo distraían.-
Pero busquemos alguna anécdota más alegre. Me acuerdo de una que le ocurrió en la Facultad, al ir a rendir la única materia en la que lo bocharon, porque era un estudiante muy responsable. Resulta que venía hablando de algún tema y se le ocurrió decir algo así como que "ello deja expédito el camino para...", cuando el profesor lo interrumpió: "querrá decir expedito", lo que a Modestino le pareció que sonaba muy feo e insistió "no; no; es expédito"; ya iracundo el profesor, luego de insistir -en vano- frente a la ya abierta rebeldía del alumno, dió por terminado el exámen. Durante mucho tiempo después de este episodio, consideraba que habían sido injustos con él, pero porque seguía insistiendo que se decía "expédito" y no expedito.-
Modestino era tremendamente cabulero, lo cual se puso en práctica durante su carrera, ya que como el primer exámen que rindió le fue bien, quiso repetir en los demás exáctamente todo lo que había hecho tanto en los previos como a posteriori de aquel primer exámen; y así, como rindió esa materia en julio, en pleno invierno, había que verlo en plenos calores de diciembre con el mismo traje oscuro de franela y con chaleco que usara en aquella oportunidad, pero nunca lo cambió.-
Lo mismo ocurría con los festejos, ya que luego de cada exámen venía a cenar a casa ¡ siempre la misma comida !!, a su pedido: ravioles de ricota con salsa de crema al oporto ! Todavía me acuerdo....Es que fueron como cinco años de exámenes. Menos que ese primer día fue un plato rico; ¿que hubiese pasado si tocaban zapallitos o ñoquis de sémola? Creo que nadie lo hubiese acompañado, sunque él sí hubiese seguido con el mismo menú.-
Al cursar un año más que yo, a Modestino lo veía como más grande, ya que uno siempre ve así a los que estan en los cursos superiores a los suyos, aunque en realidad no lo fueran; además trabajaba en Tribunales adonde le habían dado un carnet "impresionante" en el que se indicaba que la Policía tenía que responderle a todo cuanto pudiera llegar a pedirle ¡ qué tal !! Para mí eso fue fantástico porque varias veces tuve que llamarlo, tarde en la noche, para que viniese por nosotros -mi grupo de energúmenos- a alguna Comisaría adonde nos encontrábamos "demorados", por haber hecho alguna tropelía en la calle, y hasta allá se llegaba Modestino y exhibiendo ese "salvoconducto milagroso" lograba ponernos en la calle, lo que luego le retribuíamos con algún "tanque" de cerveza.-
Otra particularidad o distintivo de Modestino de soltero era que tenía auto propio, un Fiat 600 rojo, siempre bastante sucio, que a todos los que debíamos recurrir al préstamo paterno, nos maravillaba. ¡ Que grande !! Recuerdo perfectamente un viaje que hicimos a Miramar, los dos, una vez que a mí me habían puesto esa terrible y dolorosa vacuna previa a ingresar en la colimba que me dejó en un grito y como doblado en dos, razón por la cual tuve que hacer el viaje en el asiento de atras del Fiat para poderme estirar un poco.....y recuerdo la vuelta, en que el Fitito dijo basta en Lezama y allí tuvimos que recalar en un taller, y mientras reparaban el motor fundido nosotros nos fuimos a ver unas carreras cuadreras que se corrían por allí cerca, y por supuesto a apostar, otra "debilidad" que le fascinaba, sobre todo cuando ganaba, lo que ocurría con bastante frecuencia.-
Escribía muy pero muy bien y era muy imaginativo....un verdadero creador. Durante un tiempo, siendo universitarios, nos juntábamos un grupo bastante heterogeneo de estudiantes de distintas carreras con la idea de hacer teatro. Me acuerdo muy bien que quien nos introdujo en ese mundo increíble, fue nada menos que Luis Horacio Agustoni, por entonces estudiante de arquitectura y con el tiempo un reconocido director de teatro, mientras que la persona que escribía los guiones y libretos era Modestino, que se divertía muchísimo imaginando situaciones que luego otros -entre los que me encontraba- procurábamos interpretar.-
En cambio no era nada bueno cantando; más bien nos divertía mucho escucharlo desentonar tanto, pero como le gustaba escribir, más de una vez nos reunimos los dos, él a escribir las letras de canciones a las cuales yo les ponía música y luego las cantaba. Me acuerdo concretamente de una zamba que escribimos para un concurso familiar de esos con los que solíamos entretenernos durante las vacaciones, a las que por supuesto venía con nosotros.-
Hizo una rápida carrera en la justicia penal de instrucción de la Capital, en la cual fue designado Secretario de un Juzgado siendo muy joven; luego Fiscal y un tiempo después Juez, siempre con despacho en el 3er. piso del Palacio de Justicia en donde brillaba con luz propia y adonde algún memorioso actual todavía le recuerda con cariño y respeto. Muchas veces nos contaba, divertido, las distintas alternativas de casos que le tocaba resolver, o bien en otras ocasiones sus relatos se detenían en las situaciones de peligro a las que también solía llevarlo alguna investigación.-
Un buen día abandonó esa promisoria carrera judicial y se vino para "el otro lado del mostrador" -como se dice en nuestra jerga- a probar suerte en la profesión de abogado, que ejerció con notable pasión y la misma esmerada dedicación, ganándose con toda justicia un lugar de privilegio entre los abogados penalistas más reconocidos de Buenos Aires.-
Al márgen de lo profesional, en el trato cotidiano si bien Modestino era más bien parco y silencioso -en general- cuando se ponía a contar anécdotas divertidas ponía todo su talento e histrionismo a disposición del atento auditorio, lo mismo que resultaban muy apasionados sus relatos de otro tipo de situaciones, más delicadas o serias, en las que tomaba partido -franca y abiertamente- por alguna de las posturas, expresando sus pareceres con toda convicción y vehemencia.-
Yo siento por Modestino una gran admiración, y también le estoy muy agradecido porque cada vez que lo busqué -y a lo largo de 50 años fueron muchas veces- siempre lo encontré dispuesto a darme una mano, la que precisamente necesitaba, ya fuera por medio de palabras, algunas líneas o una simple actitud de compañía, lo que ya es mucho.-
Además lo que recuerdo bien era su risa, esas carcajadas tan características con las que rubricaba muchas veces algún relato o explicación, la misma risa hoy hecha una breve sonrisa que escucho -muy de tanto en tanto- si alguna vez toma el teléfono de su casa y responde así, brevemente, al comentario ocasional que pueda hacerle. Es que desde hace un tiempo nuestro querido Modestino se ha como replegado sobre sí mismo para habitar en un mundo que a los demás nos resulta imposible de acceder como para poder recomenzar con un diálogo interrumpido en forma tan abrupta como temprana.-
Existen razones médicas que, con seguridad, lo explicarían mejor, pero para mí no pudo soportar esa seguidilla de sucesivas ausencias definitivas de amigos muy queridos, de esos de toda una vida, que lo fueron golpeando -una y otra vez- en su lado más sensible, el de la amistad, y se replegó a un costado de la cancha, como lo hacía en la de su querido Champa, para dejar que su vida transcurra desde entonces hacia adentro, donde ya nadie más podrá lastimarlo ni hacerle mal.-

Muchas sensaciones juntas al leer tu relato del viejo....me conmueve el valor de la amistad, ya que dando siempre una mano o prestando un oido, puso en práctica -concientemente- algo tan sagrado y de matiz religioso, como siempre fue dar y amar, poniendo en práctica la palabra de Dios....
ResponderEliminarHola Rodolfo....muchísimas gracias, lo extraño horrores y que lindo es poder quedarme con todas estas líneas para mí, de lo que significó mi papá.....GRACIASSSSS.
ResponderEliminarGracias por estas palabras tan lindas que le diste a papá; yo también estoy de acuerdo con la última parte: que se recluyó en su mundo donde nada lo puede lastimar más....
ResponderEliminarUn gran tipo, de una gran nobleza. Excelente persona, admirable.
ResponderEliminarHace poco lo llame para saludarlo y Lia me dijo que no me iba hablar mucho, fue el dia que mas me hablo no lo podia creer. Se acordaba de todo.
Un genio.
Mi querido profesor de Procesal Penal de la Universidad de Belgrano, en 1976. Recuerdo que, cuando tocaba el timbre de salida, nadie se movía del asiento porque siempre nos contaba alguna anécdota graciosa de su experiencia como juez, que tenía que ver con el tema que nos había explicado ese día. Excelente profesor y una persona maravillosa.María Julia Bustamante.
ResponderEliminarQue buen profesor, hablan como si se hubiese muerto. Que le paso ?
ResponderEliminarLo que le ocurrió a Modestino....es que hace más o menos unos tres años, por una enfermedad, perdió todo contacto con el mundo real.....y se sumergió en su mundo interior, al cual nos resulta inaccesible acceder. R.
ResponderEliminarLo lamento, por suerte tiene una excelente familia y en los profesional se puede apoyar en su hijo.
EliminarApoyo para el hijo en este momento, lo conozco de las aulas de la UCA de derecho.-Mariano.-
ResponderEliminaryo fui un gran anigo de Modestino, en los años cincuenta, vivíamos a la vuelta, él por french y yo por azcuénaga...
ResponderEliminarsentí mucha pena cuando descubrí este sitio y me enteré así de su enfermedad
les quiero decir a sus tres hijos, que no conozco, que Modestino era, cuando fuimos amigos, alguien muy bueno...
de chicos jugábamos a todo, figuritas, cabeza en plaza francia, policías, lucha, abogados defensores...
modestino era muy inteligente y noble, recuerdo la alegría y el amor del Pibe cuando lo abrazaba, y el amor constante de Morena, cuando después de almorzar en su casa de french nos daba chocolates...
hacia nuestros dieciocho y dicieciete --yo le llevaba un año-- nos ibamos a la costanera a charlas de política y de historia, y a comer choripanes en los carritos...me buscaba en el fitito...
después nos fuimos alejando...aunque llegó a ser testigo de mi casamiento..y nos llevó a mí y a Susana a tomar el te en una confitería de cabildo...
de grandes, misteriosamente, ya no nos veíamos...una noche nos encontramos en un restaurante de la recova de recoleta, estaba con Lía, y ella comentó que era increíble que no nos viéramos...
y la última vez que lo ví fue en un torneo de golf, en Pacheco, primero no me conoció...y yo luego me quedé pensando si no estuviera enfermo..cuando terminó el torneo me volvió a ver y allí exclamó mi nombre...yo sentí que en esa exclamación estaba, íntegro, todo el amor y la amistad que nos habíamos prodigado cuando chicos...
me acuerdo que me dijo que una de sus hijas se había ido a España, y yo le comenté que mi hijo mayor se había ido a Estados Unidos...!!se nos están yendo los hijos!! exclamó con esa naturalidad íntima que demostraba lo bondadosa y pura que era su alma...
fue como que ese día recobre a mi querídismo amigo de la infancia, que nunca me había olvidado, como yo tampoco a él...
les quiero decir a sus tres chicos que Modestino es una bellísima persona, y descuento lo maravilloso padre que debió haber sido...
el cuerpo físico se enferma, pero jamás el espíritu...
te queremos mucho, Modestino
y un beso a Lía
de Felipe
Hola Felipe soy Rocío muchisimas gracias por tus palabras. Se lo leí a Mamá y ella también se acuerda de que siempre Papá te recordaba como su gran amigo de la niñez, nos encantó todos los recuerdos que vivieron juntos, nos hace muy bien, te mandamos un beso toda la familia.
EliminarHola Rocío, leo tu respuesta...
ResponderEliminarhay una parte que me pone triste, me identifico con Modestino, y por ende con todos usteds...yo siempre lo extrañé...
es que fuimos verdaderamente, de muy chicos, muy amigos...fueron muchos años de estar juntos...
y jamás una pelea entre nosotros, algo que nos distanciara, algo que nos hiciera dudar a uno del otro...
Modestino era muy franco, muy espontáneo, muy natural, muy sincero...jamàs iba a encubrir nada...
por eso es que con todo el tiempo que ya transcurrió, creo que realmente fue así: Modestino fue mi gran y único amigo, el único que rescato de todos, el único que merece ese calificativo tan especial...
si la vida nos separó con el tiempo, no importa...tuvimos que tomar distintos rumbos, pero como les contaba, la vez que lo reencontré en Pacheco Golf, cuando al principio no me reconoció, y al final de portido, al verme, exclamó !!Felipe!!, no te había visto...allí me dí cuenta que el amor que había existido entre Modestino y yo como amigos estaba incólume...era el mismo amigo de los seis siete años...eramos los mismos chicos que nos reencontrábamos...
y creanme que eso fue muy bello muy hondo para mí, como seguramente lo fue para él, y por eso les agradezco ese testimonio de que Modestino me recordaba como su amigo de la niñez..
¡¡grande Modestino!!
ahora está pasando una prueba
como obviamente la están pasando ustedes, cada uno de ustedes...
es que el mundo, la Vida, es una constante sucesión de pruebas...
no son gratuitas, no son azarosas, casuales...
por estas pruebas avanzamos en el proceso de nuestra espiritualización...
solo quisiera despedirme de todos ustedes, con tanto cariño, diciéndoles eso: Modestino esta pasando una prueba en el camino de la espiritualizaciòn,
ustedes, cada uno de ustedes, estan pasando una prueba...
el espíritu que cada uno de nosotros somos no muere, ni jamás podría morir, porque es una partícula divina...
mi mujer, susana, puso a >Modestino en oración con unos conventos de carmelitas...
me emociona este contacto con los hijos de Modestino, mi gran gran amigo de la infancia...
también un beso muy grande a Lía...
los quiero mucho
Felipe
Intervengo en este diálogo porque me ha dicho mi hermana Lía que quien ha dejado estos sentidos comentarios es Felipe Obarrio y yo recuerdo a un antiguo compañero del primario en el Colegio San Miguel con ese nombre. ¿Serás vos? Rodolfo
ResponderEliminarHola Rodolfo:
ResponderEliminarmi particular y constante cariño por Modestino fue el que me movió a poner su nombre en internet y encontrarme con tu evocaciòn, y así conocer como se encontraba...
sí, yo fui alumno del San Miguel, hasta sexto grado, después se me ocurrió dar libre y terminé recalando, por decisión de mi madre, en el Salvador...
seguramente, entonces, fui tu compañero...estaban, recuerdo, guevara linch, lerena, rodriguez varela, carlos, que era muy amigo, un chico albino, que se llamaba Nafta, me acuerdo de un maestro, manzanelli, y de un sacerdote especialmente, el padre sarmiento...hasta hace poco solía caminar unas cuarenta cuadras y visitar a la grutita de lourdes,,,
después di sexto libre, para seguir a un amigo, enrique lerena, pero mi madre me nadò al Salvador..y allí cursé toda la secundaria...
pero Modestino fue un amigo singular, no sujeto a los colegios...
creo que nos amigamos en la plaza de larrea y peña...y durante esos años cruciales de la infancia temprana fuimos amiguísimos...
mi hermana Teresa, muy mayor, hace poco tiempo me dijo riéndose que no se olvidaba la vez que tocaron el timbre en nuestra casa de Azcuénaga y era un chico de unos cinco o seis años que le dijo..."vengo a jugar con mi amigo Felipe"...era Modestino...
nuestros años de amistad fueron esos, hasta que se puso de novio con Lía más o menos...después nos vimos esporádicamente...
cuando estaba en el champagnat todavía nos veíamos y me invitaba alguna veces a jugar al futbol con etchepareborda, y otros...
cuando yo ta era procurador fiscal de la Corte Suprema me vino a ver un día a la Procuración, y fuimos a almorzar: fue gracioso, yo le dije, te acordás?? vos me ganabas al cabeza y yo a las figuritas...y él, moviendo el dedo índice pendularmente a la altura de la cintura me dio a entender que no, que tampoco le ganaba a las figuritas...
por eso es que este diàlogo, dada la respuesta de Rocío, es muy sentido...porque nos unió con Modestino, durante todos esos años infantiles, un gran sentimiento...
Rodolfo, me encantó tu evocaciòn, y en cualquier cosa que yo pudiera ser útil obviamente me decís...
supongo que has de ser viznieto de Rodolfo Rivarola, uno de los grandes penalistas...yo lo soy de Manuel Obarrio...
en la Corona Fúnebre publicada cuando murió mi bisabuelo figuran Rodolfo Rivarola y Modestino Pizarro Miguens...
te mando un fuerte abrazo, Felipe...
Hola Felipe.... ¡ cuantas coincidencias lejanas !! Por los nombres que mencionas debemos haber estado en divisiones diferentes.....soy del 43 pero cosecha tardía (de diciembre)....y a los de tu recuerdo los hago como más grandes.....pero lo que me parece gracioso es que nosotros también nos juntábamos en la misma placita....con mis primos....con los Luchia...y algunos más ¡ seguramente habremos jugado algún partidito en contra !
EliminarEn cuanto al Modestino competitivo....no me extraña, toda su vida fue igual...y me lo imagino negando tu primacia.....¡ siempre me pareció una gran persona !! y aunque nuestra proximidad fue un tanto sucesiva con la tuya....coincido totalmente en todo lo que has puesto en tus comentarios. ¡ Como se reiría si supiera que nos ha servido de casual punto de encuentro.
Sí, efectivamente soy bisnieto de Rodolfo, nieto (a dos puntas) e hijo de abogado .... pero radicado en el interior adonde me desempeñé como Juez Federal...así que tenemos alguna coincidencia más.-
Me encantó haber dado contigo, más allá del motivo que lo generara. Te mando un fuerte y cordial abrazo. Rodolfo